Cuando el tiempo me obligue a doblar la cabeza,
y a pesar de mirarte, tu dulzura no vea.
Cuando ya un ser humano mi persona no sea…
Cuando, ignaro, mi cuerpo se mueva con torpeza.
Cuando tiemblen mis manos sin rozar tu belleza,
y mi voz ya no sepa transmitirte una idea,
olvidando que fuiste mi adorable azalea…
Cuando mi alma, cansada, se muera de tristeza.
Cuando ya ni siquiera me acuerde de tu nombre.
Cuando llegue a olvidar nuestra vida pasada.
Cuando solo persista en mi cuerpo su faz…
Nunca olvides los años en que yo fuí tu hombre.
Ten presente aquel tiempo en que fuiste mi amada,
y concédeme, cielo, el reposo y la paz…
© Antonio Pardal Rivas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los comentarios publicados en este sitio son responsabilidad exclusiva de sus autores. Este sitio se reserva el derecho de eliminar comentarios que no cumplan las normas básicas de participación y que por su naturaleza sean considerados ofensivos, injuriantes o no acordes a la temática tratada. Este sitio no es un consultorio médico. Ni un tabloide para drogas experimentales. Si tienes alguna duda puedes formular tu pregunta en la página de facebook. Gracias.